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La Coctelera

Categoría: Zaragoza

¿Qué tiene Mario Bros que no tenga el Monopoly para ponerle una calle?

Estamos de revolución por la iniciativa que los "arqueros", es decir, la Asociación de Vecinos de Arco Sur de ponerles nombres de video juegos a alguna de sus calles. Todavía no nos hemos acostumbrado a los nombres de película de las calles de Valdespartera. Aún se me escapa la sonrisa cuando escucho a un amigo decir que vive en la calle Cantando bajo la lluvia a la altura de la Plaza King Kong. Lo siento lo intento, pero todavía se me escapa la risa maliciosa. Pues como decía, aún no estamos acostumbrados a estos nombres, cuando se nos brinda la posibilidad de vivir en la calle Invasores del Espacio esquina con Tetris. ¿Por qué un video juego merece el nombre de una calle y un juego de sobremesa no?

Para ser sincero, no entiendo qué o quien determina, qué nombre es válido o no para una calle, ¿Cuál es el criterio? Las épocas o tipo de gobierno de una país o de incluso una ciudad lo determinan. Ellos dictan si es válido o no.

 En la actualidad podemos encontrarnos en Zaragoza nombres tan dispares como Viva España (y viva el Rey), Caracoles (las cucarachas no deben tener caché para un nombre de una calle), de la Amapola (el clavel debía de lucir menos), entre otras muchos ejemplos. Nombres de una importancia en mi opinión relativa, pero que han conseguido tener el mismo reconocimiento que el gran Tenor Fleta o el cantador de jotas José Oto o el Héroe de los Sitios Padre Boggiero.

En una época es lícito llamar a una calle General Franco y en otra (y me parece bien), no debe llamarse así. En la época actual queda mal y lo entiendo, ponerle a una calle General Franco o Adolf Hitler, dictadores asesinos y genocidas, pero por ejemplo tenemos una calle llamada Isabel La Católica, acaso esta reina no ejercía como una dictadora, mandó matar a gente y lideró un gran genocidio indio en América. ¿El tiempo cura las heridas? ¿Quiere decir que dentro de 300 años quizás no estará mal visto tener calles con el nombre de Franco?

No es cosa sencilla algo tan simple.

Me alegra que Barcelona se presente a los Juegos Olímpicos 2022

 

 Y me alegra de verdad. Y no porque quiera que ganen, tampoco porque tenga tan claro como nuestros políticos nos están intentando convencer que podemos ganar a Barcelona, sino porque el competir directamente con rivales más poderosos que nosotros, es una de las cosas que más nos gustan a los aragoneses. La presentación de Barcelona-Pirineus 2022, aunque por la espalda me parece el acicate perfecto para que en Aragón de una vez por todas, nos tomemos en serio, la opción de que unos Juegos Olímpicos  pongan a nuestra tierra como centro del mundo. Porque una Expo por muy importante y todo lo que tu quieras que sea, pero no llega ni a parecerse de lejos a la repercusión de unos Juegos Olímpicos.

Las diferentes candidaturas de Jaca y Zaragoza estos últimos años, han parecido en muchos momentos, un presentarse por presentar, y las cosas no se deben hacer así. El que Barcelona entre en juego, con todos mis respetos hacia los andaluces, no es lo mismo luchar con Granada como se hizo en su día. Estamos hablando de una ciudad mundialmente conocida que ya demostró al mundo sus dotes organizativas y que junto con sus estaciones de esquí, y ya veremos si también las Andorranas, pueden presentar una magnífica candidatura.

Vamos a tener que emplearnos a fondo, pero esta lucha interna española por la candidatura, si al final salimos vencedores, nos habrá hecho esforzarnos como nunca en presentar un proyecto realmente competitivo para la fase final de la elección. Tenemos mucha experiencia en candidaturas, sabemos donde están los problemas y debemos saber encontrar las soluciones.

El Gobierno, ahora que Cataluña se ha apuntado al carro, debido al poder que ejerce sobre el resto del Estado, va sin duda a prometer unas inversiones que seguramente nunca nos habrían dado a nosotros, porque realmente tampoco creo que en España hayan creído nunca en nuestras posibilidades.

Prepárense Ayuntamientos de Zaragoza, Huesca y Jaca, así como Gobierno de Aragón, hay que empezar a trabajar ya en Zaragoza-Pirineos 2022, e invertir dinero en el proyecto, en tiempos de vacas flacas y con muchos otros problemas.

 Mi malicia también me hace que una leve sonrisa se dibuje en mi cara, al pensar que si conseguimos esos Juegos Olímpicos, ganando a Barcelona y antes de que se la concedan a Madrid, sería una gozada.

Sacándonos los colores los de Callejeros

 

Aunque Callejeros es un programa que siempre saca lo distinto, ya que es de entender que sacar a un señor que cada mañana va a trabajar a la Opel no es vendible, he de decir públicamente que yo vivo en El Gancho. Vivo en El Gancho y no soy una vieja que parezco al "pozi" que se vuelve loca escuchando Ghost, ni una familia gitana "española" como se encargó de resaltar la chica entrevistada, ni vendo droga, ni robo bicicletas con mis amigos árabes que odian a España, ni compro en el Mercado Central en esos puestos tan "frikianos" que vimos, ni voy gritando en las calles que soy un modelo de El Corte Inglés.

No digo que sea falso lo que se mostró, puede que en algún caso incluso se quede corto, pero no es todo El Gancho así. El reportaje de cuatro ayer debe hacer sacarnos los colores a los que aquí vivimos y a los que nos gobiernan desde la Plaza del Pilar. El Barrio tiene gente "rara", aunque la rareza la determina cada uno, pero existen muchos más que no lo son.

La familia gitana, violenta y española que nos mostró ayer cuatro que viven en la calle Predicadores, debe ser referente para la policía de donde hay una familia conflictiva. Me chocó y por eso lo estoy recalcando varias veces, como enfatizó la chica gitana lo de "española" como distanciándose dentro de una bola racista de los gitanos portugueses.

Los chicos árabes, que robaban bicis, entre otros hobbys, y que tanto se encargaron de mostrar públicamente su odio hacia España, pueden encontrarse en uno de los cruces de calles que más miedo dan en El Gancho. Estos cruces son los de la calle Cerezo con Bogiero y San Pablo. Ese sector pide a gritos patrullas policiales a diario o como el cruce de la misma calle con Agustina de Aragón al otro lado de Conde Aranda. Ayer cuatro nos los mostró, y la policía sabe donde buscar. Incluso algunos dijeron públicamente sus fechorías, acto que ya de por sí debería haber hecho barrer la zona a la policía esa misma noche.

Todo esto es la basura de El Gancho, pero no todo es así. En el barrio vivimos gentes de todas culturas, religiones, nacionalidades, y que nos dedicamos a vivir. A trabajar y a intentar entre todos hacer un El Gancho más sociable. Me gustó del reportaje, aunque no se sumergió en demasía en el mismo, la labor que hace la iglesia de San Pablo en el Barrio y os lo digo yo, un ateo de los pies a la cabeza.

Me hubiera gustado que hubieran hablado de la falta de servicios que hay en el barrio, de lo imposible que es aparcar, de las asociaciones que intentan hacer que los vecinos se integren entre sí, la falta de espacios culturales. Pero estas cosas venden menos, si en cambio vendió y me chocó el gimnasio de la calle La Salina. Aunque veo a gente entrar en él no pensaba que era un símbolo tan significativo del barrio, como pueda ser los todavía valientes en estos tiempos comercios del barrio, de toda la vida, que todavía subsisten y que fueron el origen del comercio en Zaragoza, como un libro publicado en 2009, nos habla de él y que desde aquí recomiendo. Comercios como Primitivo Gil y sus Palomitas del Pilar, Almacenes Moncayo, Perdiguer, Monter, por citar algunos.

De todas maneras el reportaje, supongo que habrá hecho a más de uno si tenía pensando en trasladarse al barrio a cambiar de opinión y espero que haya hecho tragar saliva a más de algún dirigente político de esta ciudad.

El mayor problema es en mi opinión la seguridad de algunas calles por la noche y de las gentes que las ocupan, y si ese es el problema la solución es sencilla, presencia policial.

Aunque se han hecho cosas, todavía faltan muchas por hacer.

  

Callejeros recorre El Gancho esta noche

Esta noche según publica la web de Cuatro, el programa Callejeros a las 22:15 recorre el barrio de El Gancho. Espero que este programa sea fiel a la realidad y muestre la realidad de un barrio rico en historia, cultura y personalidad, pero a la vez lleno de grandes miserias y problemas.

Mañana os daré mi opinión.

 

San Blas 94-100

El 20 de Septiembre de 2008 publicaba en esta web un post sobre San Blas 98 y el bar improvisado para un grupo de gente que todos los días al caer la tarde se juntaban a beber cervezas y tirarlas al solar generando una montaña metálica de basura. Publicaba esta foto en la que se podía ver su aspecto

 

Foto FEMOES con teléfono móvil

Hoy se puede leer en Heraldo de Aragón un artículo en la que podemos ver interesante artículo como el ayuntamiento con la campaña "Esto no es un solar" está construyendo espacios lúdicos en estos solares antes abandonados. La idea me parece interesante, pero en mi opinión, no hace otra cosa más que maquillar y lavar la cara, no por otra parte necesaria, a un sector de Zaragoza que aunque se está invirtiendo mucho, está todavía muy lejos del resto de la ciudad.

Este solar ya no es el espacio abandonado que era, pero el mismo grupo de personas que antes echaban sus latas al solar se siguen reuniendo todas las tardes-noches, ahora sin tener que apoyarse en la vaya sino en unos bancos de cemento que el ayuntamiento ha puesto en este solar y beber sus cervezas que siguen tirando al suelo, mientras miran las regaderas y plantas tan bonitas que les han puesto. La única diferencia es que antes la mierda que generaban se acumulaba y ahora al día siguiente por la mañana puedes ver los restos que dejaron mientras el barrendero las recoge.

Todas las tardes-noches se pueden ver a estas personas. Si yo los veo también puede verlos la policía, lo cual me sigue haciendo la pregunta que me hago en muchos de mis blogs, y es que no notamos la presencia policial en la zona. Si no digo que no pasen de vez en cuando con sus coches patrullas, pero necesitamos sentirlos, necesitamos verlos patrullar a pie por nuestras calles, para que su presencia no nos haga pasar el miedo que pasamos en sectores como en Conde Aranda por la noche, o calles como Cerezo en su totalidad. Un día les invitaría a que pasearan por ella por la noche en todo su recorrido y piensen lo que sentimos los padres del barrio al pensar que nuestros hijos deben pasar por allí.

Tengo miedo

Viernes por la noche, junto con mi mujer, un amigo y mi hijo en su silla de paseo, caminamos por Conde Aranda. Vamos a comprar la cena al turco que hay justo en medio, haciendo esquina con la calle Cerezo. Mi amigo entra al turco, mientras yo espero con mi mujer fuera. La "fauna humana" que puedo ver en ese cruce, y el rostro de mi mujer me atemorizan. Mi paternidad me ha cambiado y me ha hecho volver a sentir miedo, donde antes no veía nada. Puedo leer en la cara de mi mujer el temor que empieza sentir, y como su rostro mira impulsivamente hacia todas las direcciones. Me contagia y la acompaño en su vigilancia.

Un grupo sale entre gritos de un locoturio cercano, otras aparecen de repente de las sombras de la esquina contraria de la calle cerezo, junto al hotel de Conde Aranda. Y acuden a paso acelerado hacia el tumulto. Mi hijo del susto adquiere la cara que tenía su madre y la de esta se transforma en pánico.

Decido coger con velocidad el carro de mi hijo y abandonar el lugar con rapidez, mi amigo ha quedado dentro del local. Desde la lejanía y más tranquilo vigilo los amagos de pelea y empujones, por si este puede salir salpicado y necesita mi ayuda. Sale por su propio pié y con paso acelerado, al no vernos sale afortunadamente hacia nuestra misma dirección.

Observamos como la pelea se disuelve y no llega a más. Hemos pasado miedo y lo peor es que no es la primera vez que nos sucede en la misma calle. Las peleas son corrientes en esta zona.

Echamos de menos a la policía local patrullando a pié por Conde Aranda y adyacentes, y sobre todo por la noche. No nos vale que pasen con sus coches de vez en cuando. Necesitamos verlos y que se dejen ver.

Necesitamos sentirnos seguros.

¿A quién no le molesta un contenedor?

A nadie nos gusta tener delante de nuestra ventana un contenedor de basura, eso es normal, lo molesto del ruido y los olores hace quizás mas incampié en esta época estival. Pero no quiero hablar de los contenedores desde este enfoque, sino de su situación respecto al entorno en el que estan situaods. Cuando hace unos meses el ayuntamiento de Zaragoza cambió los contenedores a unos de mayor tamaño, decidió cambiar muchos de ubicación, pero los cambió sin tener en cuenta si interfieren en la disposición correcta respecto a la calle en la que se iban a situar.

Paseaba el otro día por la avenida Pablo Gargallo, cuando me crucé con unos ancianos que se lamentaban de no encontrar un banco donde sentarse a descansar. Una conversación quizás intracendente, pero que me chocó al poder ver como a escasos 100 metros había un banco libre por el que seguro que habían pasado. Al llegar a la altura del banco enseguida entendí la razón.

La vista quizás no era la más hermosa para tomar un descanco, ni las fragancias las más gratificantes. Las mentes pensantes encargadas de la colocación de estos contenedores, deben de trabajar con una serie de patrones fijos que cada x metros debe haber un contenedor y no se paran a pensar si el lugar es el más adecuado.

No es un caso aislado, si eres como yo y te gusta patearte las calles de Zaragoza, habrás visto otros ejemplos por otras lugares, sería interesante recopilarlos para realizarles al ayuntamiento, el trabajo que deberían ellos hacer.

 

Cuando las obras no miran por el peatón

Foto FEMOES con teléfono móvil, 16 de Julio de 2009

El PlanE está llenando de zanjas, calles cortadas y problemas de tráfico las calles de Zaragoza. Se ha dado salida a una operación de renovación de calles que han de terminar antes de fin de año. No importa cuando se hacen, ni lo molestas que puedan ser, son para mejorar y dar trabajo, y ahora es lo que importa. Pero algunas constructuras no piensan en el peatón. Ayer, donde la calle Boggiero cruza con Mayoral pude encontrarme como las dos aceras han sido picadas por la empresa constructora, ni ha puesto vallas, ni ha puesta rampas, ni ha puesto nada. Una mujer con su carro de la  compra, unos padres con su bebe en su carrito deben sortear esas zanjas a diario. Pero lo peor es ese sector de la población siempre olvidado, ¿qué pasa con los minusvalidos?, ¿cómo cruzan esta calle?. No tienen opción. Ni pueden saltar la zanja, ni pueden si quiera acceder a la calzada jugándose su integridad. El salto del bordillo se lo impide.

Por esa misma zona la Plaza Santo Domingo, cementerio árabe encontrado incluido, y la calle Santa Inés de principio a fin estan cortadas por obras, haciendo que la ya dificil situación circulatoria de la zona, haya empeorado. No entiendo como una zona con tantos problemas de aparcamientos y con moles de pisos de mas de 16 alturas por la zona, no hay más garajes. Hay uno privado compartido con el Mercadona, y por cierto muy caro. Es una zona como otras muchas en Zaragoza con problemas para encontrar sitio para aparcar, no hay mas que ver la cantidad de coches en doble fila que hay siempre. El ayuntamiento debería aprovechar solares para construir aparcamientos veritcales o si se ha de levantar plazas como la de Santo Domingo, quizás se podrían construir aparcamientos subterráneos para los vecinos. En un post anterior hablaba hace tiempo de que quizás sea el momento visto los precios (hasta 36000 euros) actuales de una plaza de parking, deberíamos plantearnos una especie de construcción de aparcamientos de "protección oficial".

La avenida Madrid es otra zona en obras que me resulta curiosa. Aunque por supuesto no soy experto en la materia, no entiendo el por qué es necesario cortar la calle entera, y no por trozos, para que la molestia sea menor, incluso para rematar a los que giraban por avenida Madrid a Paseo Calanda y que ahora por avenida navarra tenías que hacerel giro por Santa Orosia, tambien la han puesto en obras.

Luego está el tiempo en terminar las obras de 6 meses u 8 o lo que nos quieran contar, cuando en la Expo demostraron que si se quiere, en 2 meses son capaces de hacer obras con infraestructuras más complejas que renovar una calle.

La gran mentira de las obras.