
Los valientes sufridores de la Romareda tenemos tanto hambre de ganar, que ayer festejamos como si de un pase a una final se tratara, la victoria de nuestro equipo ante un equipo de 2ª B, en la competición por excelencia del Real Zaragoza, la Copa del Rey.
Los gritos y abrazos de los jugadores, cuerpo técnico y público fue de las de noche histórica de Copa, lo cual ante equipo bastante inferior al nuestro, aunque en muchas fases del partido no lo pareció, debería hacernos recapacitar. Es el hambre, ese hambre de victoria que necesita una afición que estaba llena de esperanzas y que sueña por ser algún día grande, y que el paso de los días nos ha hecho entrar en una dinámica de pesimismo y amargura, en la que incluso el miedo al descenso nos acecha y en la que nos hemos llegado a plantear la destitución del entrenador que llevábamos 10 años pidiendo que trajeran.
Ayer pudimos ver a un Pontevedra, que demostró el por qué de ser uno de los gallitos del grupo I de la 2ª B. Se mostró como un equipo serio, ordenado y con criterio a la hora de manejar el balón y a las salidas. Pero la verdad es que esta temporada cualquier equipo que juega contra el Zaragoza parece más ordenado y con mas criterio que el nuestro. Solamente la calidad de alguno de sus jugadores, con un Diego Milito que ayer dejó ya de ser Diego (para diferenciarse de su hermano), para convertirse en simplemente Milito, la grada así se lo hizo saber, por la grandeza de un jugador de los grandes, que lucha y trabaja sin descanso en el campo y que se echa al equipo encima. Y pudimos ver a un Sergio García que tuvo la desgracia de nacer en Barcelona, porque si hubiera nacido en Río de Janeiro, el valor que tendría como jugador con su toque, velocidad y visión no tendría precio en el mercado.
Ayer en la Romareda me volví a un espectador cercano a mi a darle la razón, ya que le había escuchado decir al principio del partido, tranquilos que jugando el domingo contra el Madrid a alguno nos expulsaran. Tuvo razón y encima era nuestra mejor arma.
Ojala demos la sorpresa el domingo pero de todas las maneras, esa no es nuestra liga todavía, soñemos para que algún día lo sea. El Racing siguiente rival en la Copa, el rival a priori bueno, pero a estas alturas y tal y como está el Zaragoza cualquier equipo nos puede amargar.
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no fui al campo a pasar frío. y sólo vi al final.... pero es que contra el valencia me pusieron un mal cuerpo en el campo, y los de detrás mio a decir barrabasadas como cuando pasan estas cosas.....
otra oportunidad de redención con octavos, pero la cosa debe cambiar y una alegría de vencer a un segunda b...
empiezas bien... "valienes sufridores del zaragoza"... :D