Es una pena que un entrenador que quizás solo esté esta próxima temporada, decida el futuro de un jugador que lleva aquí toda la vida. Paradoja de un fútbol mercenario que cada día entiende menos de sentimientos y más de negocio.
Se va el zaragozismo en su estado más aborigen. Se va el sueño de miles de niños que en su vida sueñan por ser Zapater, un aragonés amante de su tierra que un día jugó en el mejor equipo de Aragón, triunfó en él y vivió grandes encuentros, vivió la alegría del éxito conseguido y la tristeza del fracaso del descenso.
Se va el que se dejó la piel en cada entrenamiento y en cada partido, como si ese fuera el último. Se fue el que consiguió llegar a ser el capitán del Zaragoza, el que con más honor que nadie llevó el brazalete con la bandera de Aragón en su brazo y que nos hizo cortar la respiración durante unos segundos al verle abandonar entre lágrimas el césped de "su Romareda", mientras besaba la bandera de su tierra.
Se va el icono del zaragozismo en los últimos años, el que sentía como nadie lo que pasaba aquí. El mismo dijo en alguna ocasión, con ese acento nuestro, que para él era mas duro todo, porque luego su familia vivía muy de cerca todo lo que la gente le decía.
Se va al Génova, donde su amigo Diego Milito recomendó a este equipo su seguimiento, se va a un equipo que jugará la UEFA este año, se va espero a recuperar su puesto verdadero sobre el campo. Ese que tantos entrenadores que han pasado por este equipo en los últimos años se empeñaron en que no lo hiciera , llevándolo a un lateral donde siempre cumplió, incluso por encima de jugadores específicos en ese puesto, pero que consiguió que en el centro del campo nunca se consagrara.
Que sepas que las lágrimas que te van a acompañar en esta despedida, no estarán solas, todos lloraremos contigo, porque formas parte de nuestro corazón zaragozista desde hace mucho tiempo.
Ahora entiendo esta campaña mediática desde el club en los últimos meses por hacer de Ander Herrera el nuevo símbolo del zaragozismo, ya que ellos sabían que tu ya no ibas a estar.
Suerte en la vida y suerte en tu profesión. Ojala se te valoré allí lo que nuestro club no te ha sabido valorar. Y la música de tu canción jamás espero que abandone la grada a pesar de tu ausencia no definitiva, porque estoy seguro de que volverás, de una de otra manera pero volverás. Te esperamos.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados