Keybel una internauta me sacó ayer los colores tras corregirme un error ortográfico en mi último post. El título de 55.000 euros un "garage", tuvo que hacer daño a la vista a montones de personas pero solo ella se atrevió a decírmelo.
Es fuerte como el paso del tiempo me ha hecho perder gramática durante todos estos años. Si mi profesor de Lengua Española de EGB, que de vez en cuando me encuentro con él y me saluda, leyera mi post pensaría en el tiempo que perdió conmigo, pero quizás luego recordara lo bien que se me daba.
Pero la tecnología y el uso cada vez menor en mi vida de la escritura, han hecho estragos. El corrector ortográfico de mi editor de texto me corrige mis fallos y las opciones de autocorrección hacen que si me olvido un acento en una pregunta me la corrija, sin darme cuenta que una y otra vez la estoy escribiendo mal.
Cuando envío sms, obvio las letras haches, o sustituyo "ca" por "k", o "x" en vez de la preposición "por". Estoy yo fomentando mi propia analfabetización.
Esa vagancia que me ofrece la tecnología, me hace avergonzar al pensar si sabría hacer por mi mismo una raíz cuadrada o en intentar resolver una ecuación, me hace plantearme si estaré a la altura cuando mi hijo un buen día me diga si puedo ayudarle en los deberes o si le puedo enseñar en un mapa donde está Azerbaiyán.
El día a día que te depara la vida, con el paso del tiempo, hace que los hábitos y rutinas de tu alrededor se vayan enfatizando, pero las cosas que vas dejando se van ocultando en rincones de tu memoria hasta que terminan por no hacerse accesibles por mi cerebro.
Ojala este blog me sirva para por lo menos volver a escribir mejor. Pero por si acaso, voy a darle a la tecla del corrector ortográfico antes de publicarlo y si aún así encontráis alguna de mis patadas al español, por favor decírmelo.


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